viernes, julio 15, 2005

¡Ya están aquí!


Llegaron con media hora de retraso y mi cabeza estaba a punto de estallar debido a los nervios.
Ducchie me llevó hasta el aeropuerto de Van Nuys, que está a 10 minutos de donde vivo yo, y desde allí cogí un autobús que me llevó a LAX, el aeropuerto internacional.
Lo mejor de todo es que mis padres no sabían nada (aunque mi madre, la "pitonisa", decía que se lo imaginaba).
El primero en aparecer fue mi padre, como siempre (tiene una obsesión por ser siempre el primero en todo). Yo, que estaba preparada con la cámara en la mano para hacerles una foto, dí un salto enorme de la silla y fui a abrazarles. No sabéis qué ilusión ni cómo había estado esperando este momento.
A destacar las gafas naranjas de mi padre, que se me ha vuelto "moderno" (exceptuando el detalle de que llegara con los calcetines del avión y chanclas, rollo cateto total).
Les acompañé a coger el coche, que como ya me esperaba, tuvimos algún que otro problema que me sentó fatal, como el hecho de que no teníamos kilometraje ilimitado como me habían dicho por teléfono.
Luego, después de colocar las maletas como pudimos (llevamos como 6 maletas grandes y 5 pequeñas) nos dirijimos hacia el hotel, muy bonito pero muy oscuro.
Finalmente mi padre me trajo a mi apartamento (como a las dos de la mañana) sin olvidarse antes de la bolsa con más jamón, fuet y lomo del bueno que me han traído.

1 Comments:

At 10:31 p. m., Anonymous Anónimo said...

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