sábado, diciembre 31, 2005

Lo que he aprendido...


No pretendo echar un discurso como el del otro día, pero terminar este blog está siendo una tarea difícil para mí, teniendo en cuenta el cariño que le tengo y la tan positiva adicción que me ha creado, sé que va a ser difícil acostumbrarse a vivir sin su presencia.

Sin duda, los 9 meses que he pasado en este lugar han sido los 9 meses más interesantes y aprovechados de mi vida.

Si miro hacia atrás y veo mi vida hace un año… ufff… algunos ya sabeis lo diferente que era. Y no digo que no me gustara, qué va… me dí cuenta de que me encanta la vida de “maruja”, que si de casa al trabajo, del trabajo a casa, salir una vez a la semana, poner lavadoras, hacer la comida, limpiar, pagar facturas, ver la tele con Bravo en mi sofá, etc… Pero mi vida cambió, sí que es verdad que no cambió de repente, y que hubo ciertos motivos que influenciaron mis decisiones. Una decisión sobre algo que siempre había estado en mi cabeza pero que no había tenido el momento ni la oportunidad de recapitular.

Sea lo que fuere y pasara lo que pasara, aquí vine y aquí estoy. Empezando una nueva vida, unos nuevos amigos, un nuevo lugar al que llamar “mi casa” y un sinfín de cosas que llevar conmigo de vuelta a casa.

Sí que es verdad que uno siempre le tiene un poco de recelo al sistema americano, pero también tengo que reconocer, que uno se adapta de la manera más tonta, sin darse cuenta. Sin quererlo (y después de decir lo mucho que lo odiaba) he llegado a comer hamburguesas en el coche, a pedir los cafés y sacar dinero del banco en “drive thru”, a llevarme lo que me sobraba de la cena en el restaurante en una “doggie box”, a entrar en las tiendas con mi blended café mocha, a dar la mano a la gente cuando la conoces (anoche me dieron dos besos y me encantó volver a sentirme como en casa)... en fin, todas esas cosas que se hacen aquí, de una forma tan normal.
Y con esto, no es que rechace mis orígenes o que haya cambiado; sigo siendo la misma Sheila de siempre, la misma payasa habladora y un poco extraña que se sonroja cuando le dicen algo bonito. Sigo siendo la anti party-girl que es tan cool aquí en la escuela y que tanto me ha enseñado sobre cómo actuar con las personas y descubrir los intereses de otras. He cambiado mi Martini con limón por Margaritas (a destacar el President Margarita de Chilli’s que me mostró Farah, que fue el culpable de que ahora me gusten tanto)…
También me llevo a casa un montón de granos en la cara, alergia, tapones para el oído y máscara para los ojos (que nunca antes habría imaginado que sabría utilizar).

Y llegó el momento, me voy de aquí, tan sola como cuando llegué, pero con un montón de nuevas experiencias y visiones que jamás habría imaginado cuando llegué ese 9 de abril, y viajaba junto con Hanne, sin saber qué clase de destino me esperaba, sin saber que aquella niña rubia acabaría siendo mi compañera de apartamento y amiga.

En fin, no voy a enrollarme más. Estos últimos días han sido muy extraños, una mezcla de felicidad con otra de tristeza al pensar que no volveré a ver a algunas personas que realmente valen la pena. Por otro lado, son sólo estos momentos en los que una se da cuenta de los verdaderos amigos que tiene alrededor. Tengo que decir, que desafortunadamente me he llevado más de una decepción, pero también me he llevado alguna que otra sorpresa agradable.

Y esto es mi pequeño diario de lo que ha sido mi estancia en este lugar maravilloso, en este país maravilloso, que tanto dolor de cabeza me ha dado pero que tanto me ha enseñado.
¿Y ahora qué? Pues no lo sé, quizás encontréis la respuesta en mi próximo blog.
Gracias por haberme acompañado durante todo este tiempo.

sábado, diciembre 17, 2005

Mi último margarita con Farah


Esta ha sido probablemente mi peor despedida.
Desde que se fue Hanne, Farah ha sido la persona que más ha ocupado mi tiempo. Ya sabeis de sobra que Farah ha sido mi mayor compañera y amiga aquí, o incluso como ella dice, una hermana para mí; y no me canso de decirlo.
Ésta es la parte más difícil de esta aventura, despedir a alguien que ha significado tanto para uno.
No pienso escribir en este post las cualidades de Farah y lo buena amiga que ha sido, porque de eso ya teneis constancia, especialmente durante los últimos 4 meses que se puede decir que hemos llegado a ser pareja de hecho. No he llegado a dormir nunca en su habitación porque sabía que si lo hacía, me acostumbraría y se convertiría en un mal hábito para mí, pero hemos compartido muchas horas juntas, viajes, salidas nocturnas, historias muy personales, amigos, comidas, muchos capítulos de "Sex and the City", jamón, berberechos, vino y música española, etc...
Como dice el dicho, uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde... y eso es lo que me pasará mañana, y pasado y la semana que viene. Cuando ya no podré llamarla siempre que quiera y molestarla siempre que me apetezca.
Pero no me voy a poner triste, no porque dentro de un mes la voy a ver. Y aunque nunca volverá a ser como antes, no perderé a una amiga tan fácilmente.
Sólo cambiará el continente pero no el contenido.
Ayer salimos de fiestuqui con Tanya, la RA que sustituyó a Katia y que aunque tarde, ha sido todo un placer conocerla. Las tres nos fuimos a Pasadena, a un local español que se llama "Bar Celona" y que está super chulo y muy moderno. Fue una noche muy relajada pero a la vez divertida, algo que necesitábamos las 3 por diferentes motivos.
Hoy, no hemos salido porque Farah tiene que coger un avión mañana temprano, así que no me ha costado convencerla a que me llevara a tomar mi último margarita a Chilli's, ya que ella fue la culpable de que me acabaran gustando tanto. Por desgracia, ella que está medio mala, se ha conformado con un té de canela mientras yo he disfrutado por una última vez, de mi President Margarita...
Ya sabes tú niña, lo mucho que te voy a echar de menos...

miércoles, diciembre 14, 2005

Las tapas de Veronika


Hoy me he llevado una grata sorpresa que he querido compartir con vosotros.
Como os dije, ayer quedé con Veronika para despedirme de ella. Ella ha sido una de mis mejores amigas aquí, y quise recompensarla con un pequeño detalle. Le regalé un libro muy chulo que encontré sobre las tapas españolas y le encantó.
Hoy, tan sólo hace unos minutos, me acaba de enviar estas fotos para dejarme constancia de que no sólo le ha encantado el libro, sino que no le ha faltado tiempo para probar una de las recetas, que como veis, le ha salido perfecta.
I'm so proud of you Veronika!
Gute Aufgabe!

martes, diciembre 13, 2005

Let it snow...


Y la Navidad ya está aquí...
Sin duda, éste es el país de la Navidad y de los adornos navideños más impresionantes. Me encantaría mostraros casas que hay por donde vivo, para que sepais de lo que hablo, pero es difícil tomar una buena foto de noche y que se vean todas las luces.
Sin embargo, aquí tenéis un ejemplo de adorno navideño para jardín. Nada más y nada menos que una bolita de esas que les das la vuelta y flotan los copitos de nieve en el agua. Tal cual. La enchufan y venga a nevar...
Como veis, ésta es una chorrada de post, pero es que lo único interesante que me ha pasado hoy es haber quedado con Veronika, haber tenido un masaje de 5 minutillos gratis (mañana si me acuerdo, explico con detalle este punto) y empaquetar y preparar la maleta. Que me quedan sólo 5 días... 5 días para que este blog se muera y quede en el ovido...
Ay por Dios, qué tristeza. Se me va la olla, tengo sueño y estoy cansadita. Me voy a dormir.
Hasta mañana.

domingo, diciembre 11, 2005

Una nueva visión de San Francisco


El viernes de madrugada (salimos a las 4h de la mañana) nos fuimos a San Francisco, por tercera vez para mí en los últimos 9 meses. Esta vez, mi visita a una de las ciudades más bonitas del mundo ha sido muy diferente. No he ido a ver el Golden Gate, ni Lombard Street, ni Alcatraz, ni los leones marinos, ni nada de lo que hace todo el mundo cuando va a esta ciudad. Esta vez he venido para tener una visión muy diferente. He venido por "asuntos de trabajo", como lo llama Farah.
Primero de todo, para hablar con la escuela donde es muy probable estudie un curso durante el próximo año y solucionar unos problemas que estoy teniendo con ellos. Allí estuvimos toda la mañana y tuvimos que pagar $30 dólares de parking. He llegado a la conclusión de que el coche en SF es sólo un estorbo, así que un problema más: tengo que vender el coche en pocos meses. Por algo dicen que ésta es la ciudad más cara de USA.
Segundo y no menos importante: buscar habitación. He estado recorriendo diferentes hoteles que alquilan habitaciones por largas estancias e incluso fui a ver un apartamento que alquilaba una habitación. La verdad es que me gustó bastante, teniendo en cuenta lo que he visto por ahí, pero no puedo alquilarlo todavía, no hasta que la escuela no me dé el dichoso I-20, el más importante para que me den el visado.
Aunque no me he llevado nada en claro de este viaje: sigo sin saber si voy a acabar estudiando lo que quiero y sin saber dónde voy a vivir... sí me ha servido para conocer los diferentes barrios de la ciudad: Financial District, Russian Hill, Civic Center, Soma, North y South Beach, Potrero Hill, Mission, Castro, Noe Valley, Haight Ashbury... de hecho, éstas 3 últimas son realmente mis favoritas. Mission también está muy bien, pero es el barrio más latino y no me conviene.
He pasado un fin de semana un poco estresante y con un sentimiento de decepción que me ha dejado un poco preocupada. Pues empiezo a darme cuenta, más ahora que nunca, lo mucho que cuesta trasladarse a otra ciudad y con el inconveniente de ser extranjera y estudiante. Sólo el que ha pasado por esto sabe de lo que hablo, realmente no es fácil; y aunque sé que todos los comienzos son duros, éste está siendo más difícil de lo que esperaba.
Pero bueno, como no pienso ponerme negativa, os dejo con unas fotos muy interesantes que resumen un poco lo que ha sido nuestro fin de semana: casas, Matt (el amigo encantador de Farah que nos ha prestado su estudio en pleno Downtown para poder pasar el fin de semana), la Navidad, el inconveniente de tener coche en esta ciudad de colinas empinadísimas (atención a la foto), el famosísimo Clam Chowde de Fisherman's Warf (una especie de crema de calamar servida en un bol de pan) y las acogedoras y alternativas cafeterías donde hemos disfrutado de los mejores desayunos.
Ya lo decía Tony Bennett en su canción: I left my heart in San Francisco.
Por cierto, quería poner esa canción para mi última semana aquí, pero es tan vieja que no tiene vídeo. Así que os dejo con la alternativa de Madonna, que aunque repita artista, se lo merece... Ésta es la canción de la que hablé en mi discurso Times goes by so slowly for those who wait...

Fisherman's Warf, los cangrejos y la Clam Chowder


No tuve la oportunidad de volver a ver el Golden Gate y hacerme una foto con Farah pero lo que sí que no pudimos permitir, era marcharnos de la ciudad sin cenar una Clam Chowder en Fisherman's Warf (la podeis ver en el post anterior).
Tuvimos la potra más grande del mundo cuando aparcamos justo al ladito del lugar y gratis, lo que no es algo usual. (Ya sabeis algunos que, toco madera, se me caracteriza por encontrar siempre aparcamiento, que no hay hueco que se me resista).
Quisimos comernos también un cangrejo de esos enormes, pero después de la sopa con pan, pues como que nos quedamos llenas y nos conformamos con juguetear un poco con ellos. (Siempre me ha gustado jugar con los pececitos agonizantes. Lo sé, que suena muy cruel, pero me gusta ver cómo se mueven cuando los tocas; yo era el terror de las pescaderías).
Pasear por el Fisherman's Warf es otra de las atracciones de esta ciudad, aunque es una de las zonas más guiris, (viene a ser como el Port Olímpic en Barcelona), es un placer sentir el olor a pescado y ver los puestecitos donde te preparan el marisco en vivo (nunca mejor dicho).
Si nos olvidamos del "pequeño" detalle de encontrarnos una rata gigante en nuestro camino, podríamos hablar de otra noche mágica de esas de las mías.
He visto San Francisco en primavera, en verano y en invierno. Habrá que volver para saber cómo es esta ciudad en otoño... ¿quizás el próximo año?

miércoles, diciembre 07, 2005

Discurso de graduación

La semana pasada recibí una carta formal de Francesca, la jefa de estudios pidiéndome que hiciera un speech el día de la graduación. Yo me sentí muy halagada porque sólo hemos sido 3 personas las elegidas, de casi 40 que nos hemos graduado: una japonesa, un koreano y yo.
Farah me ha ayudado con algunos de los párrafos. Os lo reproduzco tal cual para que os hagais una idea de cómo ha sido:

"I can’t make a resume of my last 9 month here in 5 minutes. I have so much to explain and so much to share with all of you, that I wouldn’t have enough time.
Now, when is time to go, I look back and remember how I felt 9 months ago when I first arrived, being confused and alone in this strange place. I came here like everybody else wanting to improve my English, to enjoy and to have a new experience in my life, but I learned much more than this.
I learned to be overcome the challenges that I have experienced living here, I learned so much from the different cultures of my classmates and roommates, and the importance to embrace of all this.
I never realized that I would now leave having the greatest experience of traveling and meeting friends who I have learned so much from.
No matter where one is, or what one is doing, just looking back at this experience will leave us smiling of the memories that have marked our lives forever.
Just like the lyrics in Madonna’s song “time goes by so slowly for those who wait”, the truth is sometimes we wait too long, for things to happen. I’ve always dreamt with coming here and doing all the things that I’ve been doing in all this months.
I didn’t wait for things to happen, I wanted to make things happen, and that’s one thing about EF that we have all learned. One has to become independent, be able to overcome the challenges of living with other cultures and adapting to this strange American environment all at the same time while still having the urge to want to learn and improve our English.

I would have never imagined that I would have meet the friends, teachers that learned so much from, I feel that EF has built my character stronger, and I have more than just better English to take back home with me. I have more stories of my adventures to tell, more friends to visit around the world, and more things to discover.
I would like to thank to every student who has helped me to be a little bit happier here, to my teachers, specially Josh, who has had a lot of patience with me regarding my behavior in class of not doing homeworks the most of the time, arriving late or for his help with my wish to enter in an American University.
I have a lot of thanks to give, to great people who has made me smile during every day: all the staff in EF, my internship partners, who have been the most friendly and funny people whom I learn so much. The people in cafeteria like señor Antonio and other members who have dedicated part of their time to make my stay here, a little bit easier.
A special mention to those who have support me in the good moments, when we enjoy every second that we spend here, but in the bad moments too, when I felt very lonely and I missed my place and specially my family. One of this persons has been Farah, who has became my best best friend here and has given me all the support that I’ve needed. She has been like my other half.
And last but not least, I want to thank to the most important people in my life: my parents. Because without them, I surely wouldn’t be here today speaking with all of you and explaining how has been the probably most exciting and the most important experience of my life.
Thank you."

lunes, diciembre 05, 2005

Washington DC, la capital del mundo occidental


Hoy hemos pasado el día en Washington DC, la capital federal de los Estados Unidos y la que probablemente podamos decir, capital del mundo mundial.
El tour no estaba muy bien montado, y hemos visto el Downtown de noche y ni siquiera he podido hacer una foto a la Casablanca, que la hemos pasado rápidamente con el autobús.
La otra mitad de las cosas importantes como el Capitolio o el Lincoln Memorial estaban en obras y para rematar, nos ha caído una nevada monumental y han cerrado parte del Cementerio de Arlington, donde sólo hemos podido ver la tumba de los Kennedy y poco más.
Tampoco he podido ver el Pentágono ni de lejos y apenas el famoso obelisco, de la niebla que había.
Pero qué os podría decir de esta ciudad, que aunque no ha sido el día más adecuado para disfrutar de ella, es una ciudad preciosa y sorprendentemente pequeña y poco habitada, con tan sólo 572.000 personas.

domingo, diciembre 04, 2005

Central Park en Diciembre


Hoy nos hemos levantado con todo nevado.
Después de haber estado un par de horitas en Chinatown mirando los bolsos falsos, nos hemos ido a ver Central Park. Hemos dado una vueltecilla en caballo y hemos tenido suficiente para disfrutar de un bonito domingo en el parque. Lo que tenía que haber sido un día entero en Central Park, se ha convertido en escasamente una media hora.
Mis pies andaban ya mojados, y es que uno no está preparado para este tipo de eventos cuando se va de vacaciones, y más viniendo de California.
Después de 3 meses, cuando vine con Núria y fotografiamos a la gente en bikini tomando el sol en la hierba, la vista de Central Park tenía hoy una vista muy diferente.
Pero, no me digais que no es una perfecta postal de Navidad...

Cámara, luces... y acción


Esta es la vista de un pedazo de la Séptima con la 43, justo al ladito de Broadway.
Ha sido un momento de esos de foto, que siempre ves en las pelis y en las revistas, pero que nunca te ves físicamente ahí. De hecho, uno no lo vé de la misma manera cuando es foto que cuando se está ahí, en medio del semáforo, haciendo rápidamente la foto antes de que el semáforo cambie a verde y todos los coches empiezan a pitarte.
Queríamos haber ido a un musical, pero ya no quedan entradas para casi ningun musical de los buenos. Así que nos conformamos con nuestro propio espectáculo, el que vemos diariamente en esta isla llena de gente, taxis y ruido.

sábado, diciembre 03, 2005

¡Sorpresa!


Aquí estoy, de nuevo en New York.
Ya sé que llevaba 4 días sin actualizar el blog, y éste era el motivo. Andaba super liada con los preparativos de la sorpresa que he querido dar a mis padres.
Hace varias semanas decidieron pasar el puente de la Constitución en Nueva York, donde hace unos 15 años estuvieron casi por las mismas fechas, y querían revivir de nuevo la misma sensación.
Pero esta vez, no contaban con mi presencia, y ha sido increíble.
Ayer por la noche cogí mi avión a NYC, después de un vuelo de 5 horas, llegué a las 5 de la mañana, cogí el metro y me presenté en el hotel donde se hospedaban mis padres.
Mi madre me ha ayudado un poco en esto, la necesitaba para que me trajera algun jerseycito de invierno, que aquí hay como 10 grados menos que en LA. Y ella, que le gusta siempre ir tan conjuntada para todo, me ha regalado la bufanda, el gorrito y los guantes con los que me vais a ver todos los días que esté aquí.
Pues lo que decía, cuando mi padre abrió la puerta de su habitación, casi le da un patatús, pero ha sido precioso. Yo no voy a quedarme demasiado tiempo, sólo hasta el martes, pero más que suficiente para estar con ellos un tiempo, y no dejarles solos en esta ciudad de caos absoluto. Además, para ser sincera, siempre había querido ir a NY en Navidades y ver el famoso árbol del Rockefeller Center.
Hoy ha sido uno de esos días en los que te suceden cosas, pero no eres capaz de procesarlas como pura realidad. Es como estar viviendo un sueño constante. Es como si no haya pasado el tiempo cuando estoy con mis padres.
Aunque ya estuve en Septiembre en NYC, este está siendo un viaje muy muy diferente.
Nada podía ser más perfecto para acabar el año.